• Relatos

    Pausa

    Tu mente puede bloquearse en cualquier momento. No es necesario que sea un día señalado, no tiene por qué estar relacionado con un evento especial. Tan solo es necesario una chispa. Y en el momento en el que esta se enciende, todo lo demás se apaga. Ya no eres capaz de pensar con claridad. De repente, sientes que tu vida se congela, se detiene. El mundo mantiene su curso habitual, algunas veces pausado, casi siempre acelerado, pero tú eres incapaz de seguir su ritmo. Miras el calendario y no entiendes esa sucesión infinita de días, pues te has quedado anclado en el presente. Y no es que estés consiguiendo vivir…

  • Relatos

    La lámpara mágica

    Jorge y Sergio se encuentran ordenando su habitación. Tienen varias bolsas llenas de todo tipo de cosas. De repente, Jorge abre una bolsa y saca una lámpara de ella. Jorge: Sigo sin poder entenderlo, ¿quién puede comprar una lámpara así? Sergio: No empieces, cariño… Jorge: Bueno, no sé quién es peor, si la persona que la diseña o la que es capaz de comprarla. Sergio habla con voz conciliadora. Sergio: Tampoco es tan fea… Jorge: Sergio, mírala bien. Si tienes valor, contémplala durante cinco segundos. Y ahora, imagínate esa mente maquiavélica, pensando en su habitación: voy a crear una lámpara horrible. Voy a crear un nuevo concepto. La llamaré, la…

  • Citas

    Borracheras y resacas

    En aquel ámbito de labores, juegos y adivinanzas habían estado divagando antes sobre el azar que los reunía allí y sobre otras cuestiones que se fueron desgajando del texto de la carta, un discurso fluido y quebrado al mismo tiempo. Siempre que estaban juntos –cosa que ya no era tan frecuente– se querían deslumbrar uno a otro pero también contemplarse idénticos en el espejo de un arroyo quieto, reflejados en el privilegio de dar la espalda al mundo. Mezclando en coctelera desdén, cinismo, audacia, ingenio y desenfreno, la tormenta artificial arreció sus relámpagos cada vez más lívidos, abocados a la agonía. Hasta que sobrevino el apagón, como era de esperar.…

  • Citas

    De amores y otros gustos

    Cuando el viejo le pidió el favor de traerle lectura, indicando muy claramente sus preferencias, sufrimientos, amores desdichados y finales felices, el dentista sintió que se enfrentaba a un encargo difícil de cumplir. Pensaba en que haría el ridículo entrando a una librería de Guayaquil para pedir: «Déme una novela bien triste, con mucho sufrimiento a causa del amor, y con final feliz». Lo tomarían por un viejo marica, y la solución la encontró de manera inesperada en un burdel del malecón. Al dentista le gustaban las negras, primero porque eran capaces de decir palabras que levantaban a un boxeador noqueado, y, segundo, porque no sudaban en la cama. Luis…

  • Citas

    Milagros

    Vicky no podía entender. Vicky era hermosa y cabrona y estaba acostumbrada a cruzar una habitación con paso firme, jalar de los huevos a quien se le antojara y arrojarlo a su cama sin que le sorbiera el seso. Nunca había tenido que esforzarse para tener con quien coger, y eso a él le daba un poco de lástima, así como le daban lástima los que no saben lo que se siente al ver una gran ciudad por primera vez porque han crecido en ella, o el que no recuerda lo que es sentirse guapo por primera vez, o por primera vez besar a alguien a quien parecía imposible besar;…